La Sierva de Dios María Petra Giordano, OP, monja contemplativa del Monasterio de Santa María del Sasso en Bibbiena, ha sido declarada Venerable
El Papa León XIV autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos el 18 de junio de 2026, a promulgar varios decretos que promueven causas de santificación, incluido el reconocimiento de las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Petra Giordano, OP.
El decreto marca un paso importante en la causa de Sor María Petra, religiosa profesa de la Orden de Predicadores. Al reconocer sus virtudes heroicas, la Iglesia la presenta ahora a los fieles como Venerable, orando para que pronto sea declarada Beata.
Nicoletta Giordano nació en Nápoles el 4 de julio de 1912 y fue la mayor de nueve hermanos. Tras la negativa de su padre a unirse al Partido Nacional Fascista, la familia sufrió penurias y se trasladó a Roma. Allí, mientras cuidaba de sus hermanos menores debido a la enfermedad de su madre, Nicoletta profundizó su fe cristiana y se involucró activamente en la vida parroquial.
Su vocación dominicana se gestó en la Basílica de Santa Maria sopra Minerva en Roma, donde ingresó en la Tercera Orden de Santo Domingo. Atraída por la vida contemplativa, ingresó en el Monasterio de Santa Maria del Sasso en Bibbiena, cerca de Arezzo, el 4 de noviembre de 1934, a la edad de 22 años.

En el monasterio recibió el nombre de María Petra y se entregó a una oculta de oración, silencio, fraternidad y servicio. Durante más de siete décadas de vida religiosa, sirvió a su comunidad como maestra de novicias y priora, y posteriormente colaboró en la actualización de las Constituciones de las Monjas tras el Concilio Vaticano II.
La hermana María Petra falleció en Bibbiena el 21 de junio de 2006, con fama de santa. Su causa de beatificación y canonización se inició en la diócesis de Arezzo-Cortona-Sansepolcro (Italia), en 2014, y la fase diocesana concluyó en 2016.
Este decreto supone un momento significativo para la Orden de Predicadores y, en especial, para las monjas dominicas, cuya vida oculta de contemplación sigue siendo fundamental para la misión de predicación de la Orden.
En la misma audiencia concedida al Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Santo Padre autorizó también decretos que reconocen el martirio de los Siervos de Dios Juan Torres Torres y 19 compañeros, sacerdotes diocesanos asesinados por odio a la fe en España en 1936, y las virtudes heroicas de los Siervos de Dios Júlio María De Lombaerde, María Teresa Tallon, María Agnese Tribbioli y Clara Andreu y Malferit.
En junio de 2026, la Orden contaba con 1952 monjas en 173 monasterios de 45 países, organizadas en 16 federaciones y dos asociaciones. Entre ellas se encontraban 1845 monjas de votos solemnes y 107 de votos simples, además de 51 postulantes y 49 novicias en formación. Su vida oculta de oración, penitencia y contemplación sigue siendo una fuente vital de gracia para la misión de predicación de la Orden.
Fuente texto www.op.org
