En una serie de conferencias tituladas «El deseo en la dinámica de la vida espiritual», Fray Germán Pravia, OP, exploró el corazón de la doctrina de Santa Catalina de Siena, destacando el papel del anhelo espiritual como motor de la santidad.
El religioso dominico explicó que, para la santa, el «santo deseo» es un fuego que nace del conocimiento propio y se alimenta en la oración. Según Fray Germán, este deseo no es otra cosa que la respuesta del hombre al amor previo de Dios: un encuentro donde la criatura reconoce su pequeñez y se abre a la inmensidad de la gracia.



