El día 1 de octubre Sor Mª José Almárcegui celebró sus Bodas de oro de consagración religiosa en la Orden de Predicadores, «en medio de la Iglesia» como dice la Constitución fundamental de las monjas predicadoras. Al estar en el Año jubilar por los 800 años de la fundación de la Orden y Año de la Misericordia, convocado por nuestro Papa Francisco, a Sor Mª José se le ocurrió invitar a toda su familia para que se unieran a su acción de gracias a Dios por el don recibido y hacerles partícipes del caudal de gracia que ofrece la Iglesia en este tiempo. Invitó pues a sus familiares más cercanos para que ellos a su vez «corrieran la voz» al resto de la familia, les sugería también que tendrían dos sacerdotes disponibles para quien se quisiera confesar y ganar el jubileo, algunos lo hicieron, otros con menos costumbre lo observaban todo con mucho interés. En total fueron 80 y disfrutaron del encuentro familiar y de ver la alegría de una monja que después de más de 50 años de entrega al Señor se sentía dichosa de haber recibido y seguido la llamada divina.
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