COMENTARIO AL EVANGELIO DOMINGO DÍA 1 DE NOVIEMBRE TODOS LOS SANTOS
La primera lectura del libro del Apocalipsis en este domingo de la solemnidad de todos los Santos nos sitúa en un entorno histórico martirial, desarrolla una teología escatológica y nos coloca frente a la esencia de la vida humana, ya que lo mas sublime de nuestra esencia tiene como fin alcanzar la superación de toda frontera que le impida ser libre desde el corazón, para mirarse cara a cara y descubrir la belleza de un rostro impreso en su ser como el sello indeleble de que existe para la eternidad.
Dice que “vi otro ángel que subía del oriente llevando el sello del Dios Vivo ”. Sellar algo es confirmar una realidad con identidad de pertenencia. El sello lacrado cierra lo perceptible y lo transciende hacia el misterio. El sello impreso genera irremediablemente una constancia de pertenencia en el tiempo y en el espacio. En el libro del Cantar de los Cantares capt 8, 6, la esposa le pide al Esposo que la ponga como “sello sobre su corazón”, porque el amor es inquebrantable, como lo confirma la primera carta del apóstol san Juan «somos hijos de Dios y aun no se ha manifestado lo que seremos «.
La historia de nuestra vida está lacrada con el sello de amor que Cristo nos imprimió en la Cruz y que solo queda desvelado con la fuerza imparable de su Resurrección.

El sello de Dios (su Amor) nos marcó para ser libres. “Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntad” (Jn 10,18) y para imprimir en el mundo el bien y la bondad..
El evangelio de San Mateo en este relato es un testimonio precioso de libertad de quienes aman inconteniblemente “porque las aguas torrenciales no podrían apagar el amor ni anegarlo los ríos” Cat 8,7.
El Espíritu que mueve y transforma los corazones es el Sello tangible en el corazón de la iglesia. Ese Espíritu que impulsó a Jesús al desierto para ratificar su pertenencia al Padre y su soberanía como Dios, que es su misericordia. Esa soberanía que triunfa sobre el mal con la fuerza arrolladora del amor. “Dichosos cuando os persigan y calumnien por mi nombre” …Jesús proclama que solo vencen los que hacen de la debilidad su fortaleza, porque los acompaña el amor y la misericordia de Dios, no habla de resignación, la resignación es la profecía de los ignorantes que genera en el corazón venganza y rencor.
Es una invitación a no tener miedo de dar la vida, a ser libres para vencer desde esa confianza todo aquello que no nos dignifica como seres humanos y desde esa libertad nos invita a caminar con El hacia el Reino “donde no habrá ni llanto ni dolor”, donde las vestiduras blancas que cubrieron nuestro corazón en el bautismo serán la garantía de su victoria en nosotros ante el Padre.
Los que tienen hambre y sed de justicia, los sufridos, los misericordiosos los…los pobres de espíritu, los mansos etc… no son los tontos de la vida, sino aquellos que ha descubierto que la fuerza para seguir en el camino está en Dios. Jesús no quiere ni el dolor, ni la pobreza, ni la injusticia pero pasó por ellos para abrirnos el camino a la esperanza, a la libertad por eso lo santos son los centinelas de la noche que iluminan con sus vidas la luz a la verdadera vida, han subido los escalones que desafían la vulgaridad y son como fuentes de agua que refrescan y remontan hacia la verdadera FUENTE.
Sor María Ángeles Martínez, OP