Una memoria que permanece en el corazón y en la oración

El 5 de septiembre, la Orden de Predicadores celebra el día de los Amigos y Bienhechores Difuntos, una intención especial de oración por aquellas personas que especialmente, a lo largo de su vida, acompañaron y apoyaron ofreciendo su apoyo, su cercanía y su colaboración en la misión espiritual y apostólica de la Orden.

El testimonio de vida, de apoyo incondicional y de la generosidad de estos amigos y bienhechores y tantas formas silenciosas de acompañar, han dejado una huella que continúa dando fruto.

En este día, la Eucaristía se celebra en memoria agradecida por todos ellos que, aunque ya no se encuentran físicamente entre nosotros, permanecen vivos en nuestro recuerdo y en nuestras oraciones.

Damos gracias a Dios por sus vidas y por todo lo que recibimos de ellos.

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