Quiero proponer a los educadores que añadan un nuevo contenido en la enseñanza: la fraternidad. La educación es un acto de amor que ilumina el camino para que recuperemos el sentido de la fraternidad, para que no ignoremos a los más vulnerables. El educador es un testigo que no entrega sus conocimientos mentales, sino sus convicciones, su compromiso con la vida. Uno que sabe manejar bien los tres lenguajes: el de la cabeza, el del corazón y el de las manos, armonizados. Y de ahí la alegría de comunicar. Y ellos serán escuchados mucho más atentamente y serán creadores de comunidad. ¿Por qué? Porque están sembrando este testimonio. Oremos para que los educadores sean testigos creíbles, enseñando la fraternidad en lugar de la confrontación y ayudando especialmente a los jóvenes más vulnerables.
Publicaciones Similares
DÍA 1 DE SEPTIEMBRE DE 2020 – JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN
PorFDICada año, desde el 2015, los católicos nos unimos en oración y compromiso por el cuidado de la “casa común”….
COMENTARIO AL EVANGELIO DEL TERCER DOMINGO DE PASCUA – SOR ÁUREA SANJUÁN OP
PorFDI«VOSOTROS SOIS TESTIGOS DE ESTO» Las escenas que nos va presentando la liturgia de este tiempo Pascual nos hablan…
COMENTARIO AL EVANGELIO 14º del Tiempo Ordinario – Ciclo C
PorFDIHoy nos vamos de camino. Seguir a Jesús es incompatible con el sedentarismo espiritual es preciso estar en marcha,…
Culmina el plan editorial para la formación teológica «Sapientia Amoris»
PorFDILa Conferencia Episcopal Española ha culminado el plan de formación teológica para la Vida contemplativa, conocido como «Sapientia Amoris». Este…
Boletín informativo 75 de la Venerable Madre Teresita del Niño Jesús, OP
PorFDIEl Boletín N° 75 (junio 2026), editado por el Monasterio de Nuestra Señora del Rosario de las Madres Dominicas de…
III DOMINGO DE ADVIENTO – CICLO B. ENTRE NOSOTROS ESTÁ Y NO NOS ENTERAMOS
PorFDILos judíos, exasperados por la que estaba liando Juan en el río Jordán, enviaron una comisión a increparle: – Pero,…