¿Quién fue Ventureta Sauleda Paulís?
¿Quién fue Josefina Sauleda Paulís?

Buenaventura Marta Francisca Sauleda Paulís nació en Sant Pol de Mar, y esos nombres recibió en el día de su bautismo, el 5 de agosto de 1885. A los 16 años manifiesta su vocación religiosa. Entró en el convento de Ntra. Sra. de Santa María de Montesión en enero de 1905. En la Toma de Hábito cambió su nombre por el de Josefina.

Entre otros oficios conventuales fue priora, y maestra de novicias en 1935. Vivió su vocación de dominica centrada en Cristo, en el asiduo estudio de la Palabra de Dios. Era su Libro. Regaló a sus novicias un ejemplar de la Biblia a cada una. Las novicias recibieron la Biblia como un manantial de aguas purísimas. Así lo dejaron escrito ellas. 

Vivió esos días turbulentos de 1909 que presagiaban vivencias peores. En todo momento se mostró entera, valerosa, y no desprovista de virtud, amabilidad, alegría en la pobreza, prudente, disponible al Señor que guiaba los derroteros de su vida. Por eso pudo decir en las primeras horas de aquel 31 de agosto de 1936, poco antes de su detención al pasar por delante del convento ya quemado: 

«¡Oh Señor! ¿Cuánto os he amado dentro de estas paredes!»

Delatada y confundida con la priora de su monasterio no negó no serlo, afrontó este error para proteger a la priora y a las hermanas, a los sacerdotes por los que la interrogaban. Su silencio fue heroico durante las largas horas de interrogatorio durísimo, los milicianos se turnaban para hacerla flaquear. Al atardecer se la llevaron, no sin resistencia y miedo por parte de sor Josefina, pedía que la mataran allí mismo, si ese era su propósito. No era miedo a la muerte, tal vez a perder la integridad de su ser. Su cuerpo fue encontrado al día siguiente en el Hipódromo. Sobre su ropa se halló un papel pequeño de cuadrícula que decía:

«Esta es la priora de las dominicas de Montesión y su apellido es Sauleda»

ue beatificada la Madre Josefina el 27 de octubre de 2007 dentro de las beatificaciones realizadas por Benedicto XVI y resulta especialmente significativa esta beatificación, la mayor beatificación que ha tenido lugar en la historia de la Iglesia, porque en ella, 498 españoles fueron proclamados beatos al ser considerados mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España.

Durante estos años que han precedido a la tarde del primero de diciembre, hubo momentos en que se pensaba que sería muy difícil lograr que sor Josefina Sauleda acompañara a las monjas con su presencia testimonial y martirial en la comunidad. Todo era cuestión de confiar, mantener una confianza serena y firme, no ceder ante las dificultades; lo demás corría a cargo del Señor. Y así ha sido.

Fue especialmente emotiva la ceremonia de acogida de su cuerpo martirizado, para la que había sido priora del convento, sor María Carmen Horrillo Arias, porque ella junto a un nutrido grupo de Hermanas de la Federación, encabezadas por la entonces Priora Federal Sor Mª Teresa de Jesús Gil Martínez, estuvieron presentes en la plaza de San Pedro, ¡inolvidable! Y además en este día, Sor Mª Teresa Vilanova y Sor Merche Company asistieron al fraterno acto de acogida.

Y porque sor María Carmen, ha promovido con tesón iluminado por la confianza que ella —la Beata Josefina— forme parte de la comunidad junto con la Sierva de Dios sor María Lourdes Sala Bigas, no menos admirable en su vida y en su muerte.  

Demos gracias juntos a Dios por manifestarnos así su misericordia.

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