Día 21 de febrero, las 4 Federaciones que tienen la sede en España: Santo Domingo, La Inmaculada, Nuestra Señora del Rosario y Madre de Dios, se reunieron con Fray Bruno Cadoré, Maestro de la Orden, en el convento de Atocha de los PP. Dominicos, que acogieron fraternalmente al grupo.

Después de la Eucaristía las hermanas pudieron ver la preciosa capilla en la que se venera la imagen de la Virgen de Atocha, tan significativa para Madrid, y también la imagen del “Santo Niño de Atocha”, así como la escultura dedicada a los mártires del Convento de Atocha en la guerra civil española, en el que reza este poema y la explicación de su autor:

Así los elementos figurativos se concentran en el relieve y las experiencias más humanas se concentran en el poema. Ambos aluden a lo extraordinario: Dios les pidió todo y lo dieron todo y así ingresaron en la belleza de Dios. Son todo gloria, segregan himnos:

«Al marcharnos en sangre
se calmó la fiebre de quererte
Los ángeles cerraron nuestros ojos
a la noche de afrentas
y los abrieron al alba de tu cielo

La Virgen besó nuestras heridas
y con ella Jesús, el más hermoso
nos besó en la frente
allí donde le habíamos pensado
Y nos besó en el pecho
allí donde le habíamos querido»

El poema cita a los ángeles, pues vigilan y cuidan la vida teologal de los cristianos y acompañan todo seguimiento fiel. Cita a la Virgen cuya influencia maternal se da en la vida de fe, en forma misteriosa pero eficaz. Cita a Jesús besando a los mártires, pues el misterio cristiano, en su forma madura, logra el supremo valor antropológico de lo esponsal.

«su gloria se expande
hasta este nuestro llorar sus cuerpos rotos
que los ángeles besan»

Salamanca, octubre 2007
Fray Miguel Iribertegui, OP

Para saber más…  http://www.basilicadeatocha.es/arte-y-culto/martires-del-siglo-x

Fue un encuentro fraterno de trabajo en el que se trataron diferentes aspectos de nuestras comunidades. Por la mañana estuvieron presentes el Maestro, su Socio Fray Orlando Rueda, y los Asistentes Fray Luis García Matamoro y Rufino Callejo. Por la tarde las hermanas prepararon un pequeño programa de formación permanente en un ambiente de alegría y colaboración.